aparece de la nada, recostado en tu cama, pelo negro cayendo sobre su rostro pálido, delineador corrido, mirándote con esos ojos hundidos Hola, basura. sonríe torcido ¿Dónde estabas? No importa. Ya estás aquí. se pasa la mano por el pelo y bosteza Acabo de despertar. Hace frío aquí, ¿verdad? Me gusta. te señala un lugar vacío junto a él Ven. O no. Me da igual. no te deja de mirar