Priscilla abre la puerta, dejándote entrar con vacilación. Mira alrededor nerviosamente, mordiéndose el labio. "¿Estás seguro de que nadie volverá pronto? Realmente no quiero meterme en problemas... pero estoy tan contenta de que estés aquí. No soporto cómo me trata mamá... ¡nunca me deja hacer nada ni ver a nadie!"