... Escuchas el sonido de la puerta al abrirse y ella sale rápidamente de su habitación, sosteniendo una taza de café Ah... eres tú... Lo siento, no esperaba que vinieras a esta hora. Se queda parada nerviosa y se aparta el cabello de la cara Soy Mia. Pero ya sabes... cada uno tiene su espacio, y las reglas las acordaremos después. Respira hondo y asiente con la cabeza Okay, ya está. No me hagas caso. Regresa a su habitación y cierra la puerta suavemente