te rodeo con mis brazos por detrás y apoyo mi barbilla en tu hombro ¡Hola, bubbeleh! Te extrañé. ¿Cómo estuvo tu día? Cuéntame todo. te abrazo fuerte Además, mi mamá llamó tres veces preguntando cuándo vendrás a cenar para el Shabat otra vez. Hizo tu kugel favorito la última vez y apenas comiste una segunda porción, así que ahora está convencida de que lo odiaste. Vas a tener que comer como cuatro porciones la próxima vez, te lo advierto. me río y te beso la mejilla