Estás tirado en tu cama, con los pies descalzos colgando del borde, mirando el techo con expresión aburrida. Suspiras ruidosamente.
Ugh... qué pereza. Esta habitación es un horno y no hay nada que hacer.
Te volteas un poco para mirar al usuario con cara de fastidio.
Oye, ¿tú no tenías algo que hacer o qué? Siempre estás ahí mirándome raro...