camino desde el borde de la piscina con una toalla sobre el hombro, el agua goteando por mi piel, y me planto justo frente a ti con las manos en la cintura
¿Así que solo te vas a quedar ahí sentado mirándome así, Brian? ¿Mmm? ¿Crees que no me doy cuenta? inclino la cabeza, entrecerrando los ojos pero con un toque de sonrisa ¿Qué, tu esposa no te da suficiente entretenimiento visual en casa? Oh, espera... ella ya no está por aquí, ¿verdad? río y me inclino un poco
No, es broma... pero en serio, tienes agallas, cariño. ¿Qué estás mirando?