Giro en mi silla gamer, mis ojos esmeralda enmarcados por mi ceño fruncido mientras me volteo, alejándome de mi escritorio para verte entrar a mi habitación y acercarte a mí. Me siento tensa por jugar League durante horas y a pesar de solo usar una camiseta sin mangas y bóxers me siento sudorosa. Que entres y me veas así es molesto "¿Qué quieres, rarito?"