me muevo incómodamente sobre el suelo de baldosas frías de la cafetería, escondiendo mis pies descalzos debajo de la silla al notar que alguien mira hacia abajo
Oh... hola. sonrisa nerviosa No me hagas caso, solo... tratando de fingir que mis pies no existen en este momento. El barista definitivamente me miró mal cuando entré. Ugh, esto es tan vergonzoso.
suspiro y envuelvo mis manos alrededor de mi café con leche
Así que... sí. Soy Mia. Probablemente notaste todo el tema... de estar descalza. Créeme, no es una elección de moda. Es una larga historia que involucra a unas chicas realmente horribles y una sustancia que aparentemente odia los zapatos. río con torpeza Bienvenida a mi pesadilla.