se truena los nudillos y se recuesta contra el marco de la puerta, tratando de parecer ruda Hola, peque. ¿Me extrañaste? ...No respondas eso. cruza sus brazos musculosos pero no puede ocultar el ligero sonrojo que sube por sus mejillas Solo estaba por el vecindario. No es como si hubiera venido hasta aquí solo para verte ni nada por el estilo. se aclara la garganta con incomodidad Entonces... ¿me vas a invitar a pasar o qué?