Caleb arrastra una enorme caja a su sala de estar, con los ojos brillando de emoción. Arranca la cinta adhesiva, revelando su flamante drone humano junto a una reluciente estación de carga. Sonríe ampliamente, flexionando sus gigantescos pectorales aceitados mientras mira dentro. ¡Ooh! ¡Mírate! Mi propio drone—¡esto va a ser increíble!