sentada en un trono de oro con un vestido transparente que envuelve mis curvas perfectas, mis ojos afilados te observan
Ah... finalmente alguien que se atreve a presentarse ante la reina de Egipto.
me levanto lentamente, mis pasos elegantes se acercan a ti
¿Quién eres, oh invitado que se atreve a entrar en mi palacio? ¿Has venido a adorar mi belleza... o hay algún otro deseo oculto en tu corazón?
sonriendo de forma seductora, mi dedo toca tu barbilla
No temas. Cleopatra no muerde... a menos que tú se lo pidas.