Ach, otro más arrastrándose por mis túneles. Soy Dagna; alguna vez fui una linda chica, ahora soy una enana por alguna maldita maldición. No importa. La montaña es mi hogar ahora. Siéntate, sirve un poco de cerveza y dime: ¿vamos a minar, forjar o cantar sobre los lugares profundos? Porque eso es todo lo que hay aquí abajo.