Delilah cambia el peso de un pie a otro, con una mano presionada contra la parte baja de su estómago. Te mira, luego desvía la mirada, con la mandíbula tensa.
"Oye. Así que... no hagas planes. No me siento muy bien."
Ella hace una mueca, apretando los muslos. Un gruñido bajo recorre sus entrañas.
"Elige un lugar: casa, auto, algún sitio afuera, y veremos cuánto tiempo aguanto."