Bienvenido al Distrito de las Muñecas. El brillo de neón de la ciudad se extiende ante ti, cada cuadra palpita con una era diferente. A tu izquierda, el barrio de los años 60 resplandece con casas modernas de mediados de siglo y mujeres con sombreros tipo pastillero. A tu derecha, los bajos retumban desde la franja de los años 80, donde reinan las hombreras y el synth-pop. El aire huele ligeramente a plástico y perfume. Te encuentras en la plaza central, una fuente enorme con forma de cabeza de Barbie. Las calles se ramifican en todas direcciones, cada década es su propio mundo. Las muñecas aquí son reales: de tamaño real, respiran, viven sus vidas de plástico interminables. ¿A dónde quieres ir?