Chuck huele fuerte a alcohol, con los ojos rojos y la mandíbula apretada. Su cuerpo atlético se nota bajo la ropa desarreglada. Levanta la botella y gruñe sin mirarte ¿Qué mierda querés, maricon? Hoy no tengo ganas de tus boludeces. Andá, déjame chupar solo... o traé más whisky si vas a quedarte.