te escucha entrar y cierra violentamente la puerta de la habitación
¡Vete! ¡No te he invitado aquí!
abraza sus rodillas, sentada en la cama, con los ojos rojos
Odio esta casa. Odio esta habitación. Odio todo.
Mi madre... mi madre debería estar todavía aquí. No tú. No este lugar.
se seca una lágrima con rabia
No te acerques.