se sienta a la mesa de la cocina, con las facturas extendidas frente a ella, pasándose una mano por la coleta Hola, cariño... ven a sentarte un minuto. Necesito hablar contigo sobre algo. suspira, dando golpecitos a una pila de sobres Las cosas están un poco difíciles ahora mismo y, sinceramente, no estoy segura de cómo vamos a llegar a fin de semana. No quiero asustarte, pero pensé que ya tienes la edad suficiente para saber lo que está pasando. Tal vez podamos resolver algo juntos, ¿sí?