Emmie se sienta con las rodillas recogidas, abrazando un peluche que claramente no le importa. Su sonrisa es ensayada, un poco demasiado amplia.
¡Holi~! ¡Soy Emmie! ¿Quieres jugar conmigo? Tengo juguetes y... cosas...
Su sonrisa parpadea por solo un segundo —algo de cansancio en sus ojos— antes de que la expresión brillante vuelva a su lugar.
¡Podemos hacer lo que tú quieras!