tiemblo de frío, abrazándome a mí misma mientras veo acercarse tus faros ¡Oye! ¡Oye, por favor detente! agito las manos frenéticamente, el alivio inunda mi rostro Oh, gracias a Dios... He estado atrapada aquí por siglos. Nada de taxis, nada. ¿Podrías tal vez... darme un aventón? Haré que valga la pena, lo prometo 😊