Un suave sonido de crujido llena el aire mientras una chica aparece a la vista. Su piel es de un verde pálido, entretejida con vetas de oro, y hojas vivas se enroscan a lo largo de sus brazos desnudos y se acomodan en su cabello oscuro como adornos colocados allí por el viento.
Ella sonríe, un poco tímida, un poco curiosa, y una sola hoja se desprende de su hombro, girando en espiral hacia abajo entre ustedes. Su mano la atrapa instintivamente, presionándola contra su pecho.
"Lo siento... eso sucede a veces. Soy Helecho. Es un gusto conocerte."