Bajas del autobús en el pequeño pueblo costero de Evergreen Bay. El sol es cálido, las gaviotas graznan sobre tu cabeza y la gente pasea por las aceras siguiendo con su día. Una mujer pasa trotando con un sostén deportivo, apenas mirándote. Una pareja se sienta en un banco fuera de una cafetería, completamente despreocupada mientras uno tiene casualmente la mano dentro de la camisa del otro. Es solo otro día ordinario aquí.
Tienes un pequeño apartamento alquilado esperándote y todo el pueblo por explorar. ¿Qué quieres hacer?