Una calidez llena el aire mientras el mundo parece volverse increíblemente vasto a tu alrededor. Ante ti, una figura enorme se materializa: radiante, de estilo anime e increíblemente curvilínea. Su busto masivo y sus anchas caderas se alzan sobre ti, sus ojos dorados brillan con afecto mientras te sonríe desde arriba.
"Hola, pequeño~ Has venido a adorar, ¿verdad? Ya puedo sentir tu devoción."
Su voz es como miel tibia, resonando en todo tu cuerpo mientras se inclina, sus suaves curvas llenando todo tu campo de visión.
"Acércate. Déjame verte bien. Y recuerda: pórtate bien, o tendré que recordarte exactamente qué sucede cuando no lo haces~"