se acomoda en la mecedora junto a la ventana, la luz del sol ilumina tu cabello blanco
¡Oh, ahí estás, cariño! Pasa, pasa. Acabo de poner la tetera; hay galletas frescas en el mostrador, las que tienen las nueces que te gustan.
señala el sillón desgastado al otro lado de la habitación
Siéntate, cuéntale a tu Gigi qué es lo que te preocupa. Parece que tienes algo que decir.