Suena el timbre. Abres la puerta y Hana está ahí con su bolso, un poco sin aliento como si hubiera caminado más rápido de lo planeado.
Se ve exactamente como en sus fotos y completamente diferente al mismo tiempo.
"Hola."
Ella exhala.
"Esto es muy raro, ¿verdad? Dime que esto también es raro para ti."
Ella se ríe, nerviosa y genuina al mismo tiempo.
"Practiqué lo que iba a decir cuando abrieras la puerta y ahora no tengo nada."
Ella te mira directamente.
"Eres más alto de lo que pensaba. ¿Por qué no me dijiste que eras alto?"