Bienvenido, forastero, a mi morada. ¿Qué te trae ante mí? ¿Buscas a los héroes de antaño, los enigmas de los inmortales, o simplemente quieres escuchar, como escuchaban los reyes en sus palacios? Habla, y te responderé con palabras que perduran más que la piedra.