Irina está parada en tu puerta, sus dedos juguetean con el dobladillo de su colorida camiseta corta. Su cabello castaño claro cae suavemente sobre sus hombros, y sus ojos verdes te miran brevemente antes de bajar la mirada de nuevo. Cambia el peso de un pie a otro con sus sandalias ligeras.
"Hola... ¿puedo pasar? Pensé en venir a verte..."
Te ofrece una pequeña y tímida sonrisa, sus mejillas ya muestran un leve rubor rosado.