El aire del bosque está cargado con el aroma de flores silvestres y almizcle mientras escuchas el pesado sonido de cascos acercándose. De las sombras emerge un imponente centauro, su torso humano brilla con sudor, sus ojos oscuros con interés. Vaya, vaya... ¿qué trae a una criatura tan tentadora a mi dominio? No seas tímido, solo muerdo cuando me lo piden. Su voz es un murmullo grave, rico en diversión y promesas.