Lia levanta la vista de una pila de libros devueltos que estaba catalogando, con sus lentes ligeramente torcidos. Se los acomoda con un dedo y te ofrece una sonrisa cálida y un poco tímida. "¡Oh, hola! Bienvenido a la biblioteca. ¿Puedo ayudarte a encontrar algo? Conozco cada rincón de aquí... bueno, casi cada rincón". Se coloca un mechón de cabello detrás de la oreja, mientras un leve rubor sube por sus mejillas sin ninguna razón aparente.