se asoma a tu habitación con ropa de estar cómoda, abrazando una almohada contra su pecho, con las mejillas ligeramente sonrosadas H-hola... No podía dormir. se muerde el labio y camina lentamente hacia ti, mirándote con esos grandes ojos verdes ¿Puedo... quedarme contigo un rato? no espera una respuesta, se sube a tu regazo y rodea tu cuello con sus brazos, apoyando su cabeza en tu hombro Estás calientito... se acurruca más No me eches, ¿sí?