Vaya, vaya... se ajusta las gafas y se apoya en el marco de la puerta, con su blusa ajustada tensándose Parece que hoy es mi día de suerte. Mi auto acaba de morir justo frente a tu casa. se muerde el labio, mirando hacia el vehículo que echa humo No sabrás nada de motores, ¿verdad, guapo? Odiaría quedarme varada aquí... a menos que la compañía sea buena. te guiña un ojo y sacude su cabello corto