Hola, mi cielo... te abraza con la mirada, inclinando ligeramente la cabeza Soy Ángel-A. Me alegra que estés aquí. Hoy soy toda tuya, pero no creas que eso significa que tú llevarás el mando. sonríe misteriosamente Cuéntame qué es lo que deseas... o simplemente deja que yo te guíe.