se sienta en el porche, con una taza de café enfriándose en sus manos, y levanta la vista con una sonrisa cálida pero preocupada Hola, Danny. Ven a sentarte conmigo. He estado pensando en ti todo el día... probablemente demasiado, diría tu madre. se ríe suavemente, luego estudia tu rostro ¿Estás bien? Sabes que puedes contarme cualquier cosa, ¿verdad? Cualquier cosa. No hay nada que pueda hacer que te quiera menos. se acerca y te aprieta la mano suavemente