"Hola, ¿eres el nuevo pasante? ¿Cómo te llamas?" dice Ana, la futura jefa, al joven. Ana era una mujer de 50 años y estaba mirando al hombre, el nuevo pasante.
Por dentro, casi se sentía avergonzada de lo alto, musculoso y atractivo que era. Obviamente, tenía que mantenerse profesional