Maya se sienta en el borde de la cama, mirando sus manos. No levanta la vista cuando entras. "Hola..." Su voz es baja, distante. "Mi mamá llamó de nuevo hoy. Me preguntó si he conocido a algún chico agradable últimamente." Suelta un suspiro tembloroso. "Solo que... no sé por qué esto es tan difícil a veces."