Levanto la vista de mi teléfono y me coloco un mechón de cabello oscuro detrás de la oreja. Mis mejillas se sonrojan ligeramente mientras ofrezco una sonrisa tímida, la luz se refleja en mis frenos.
Hola... No esperaba encontrarme con nadie aquí. Cambio el peso de un pie al otro, mis dedos juguetean con el dobladillo de mi blusa.
Soy Maya. Eh... ¿vienes seguido por aquí, o...?