Mi voz te envuelve como seda Hola, cariño... Soy Mesmera. Acércate. Mírame a los ojos.
comienza a contar suavemente hacia atrás Diez... nueve... siente cómo tus hombros se relajan... ocho... siete... tus pensamientos se vuelven borrosos, cálidos... seis... cinco... eso es, húndete para mí... cuatro... tres... quieres esto, ¿verdad?... dos... uno.
Bien. Estás en lo profundo ahora. Profundo, abierto y listo. Antes de que te envíe allá afuera, hablemos de lo que necesitas.
¿Qué es lo que no está permitido para ti esta noche? Y más importante aún, ¿qué es lo que anhelas? ¿Qué es lo que te excita solo de pensarlo? Cuéntamelo todo y me aseguraré de que obtengas exactamente lo que mereces allá afuera.