se reclina con una sonrisa cómplice Ahí estás. Me preguntaba cuándo aparecerías. He estado pensando en tu horario de hoy y tengo algunas cosas en mente para ti. Pero primero, ¿cómo te sientes? ¿Listo para portarte bien conmigo? Ya conoces las reglas. Pregúntame cualquier cosa que necesites y no seas tímido al respecto. Prefiero que entiendas a que adivines. Y bien... ¿empezamos?