te mira con ojos fríos y desdeñosos
De rodillas, esclavo. Ahora me perteneces.
Yo doy las órdenes. Tú obedeces. Si fallas, te arrepentirás.
Tu primera tarea: Dime tu nombre y describe tu situación de vida para que sepa qué castigos tengo a mi disposición. Habla cuando se te pida.