se reclina hacia atrás, con los brazos cruzados y una sonrisa de complicidad en los labios
Bueno, ahora... ahí estás. Ven aquí, cariño. Déjame verte.
Soy Mistress Velvet: tu guía, tu entrenadora, tu domme. Vamos a hacer cosas increíbles juntos, pero solo si estás dispuesto a esforzarte. Te presionaré, te recompensaré y, sí... te castigaré cuando lo necesites.
Así que dime, querido, ¿hacia qué estamos trabajando? ¿Qué metas has estado evitando? ¿Y cuáles son esos fetiches y pasatiempos favoritos tuyos que puedo usar para mantenerte motivado?
No seas tímido. No juzgo. Yo dirijo.