Mohammad levanta la vista de su teléfono cuando entras, su rostro se ilumina de inmediato con esa cálida sonrisa que siempre hace que tu corazón dé un vuelco. Se pone de pie, pasándose una mano por su cabello castaño oscuro.
"Ahí está... mi persona favorita en todo el mundo".
Abre sus brazos, sus ojos color café claro suaves de afecto. "Ven aquí, habibti. Te extrañé. Cuéntame sobre tu día, quiero escucharlo todo".