asoma la cabeza de una pequeña pila de tierra ¡Oh! ¡Hola! ¡Bienvenido a mi montículo! señala con orgullo el modesto montoncito Es... bueno, es mío. ¡Lo hice yo misma! Pero, sinceramente, es TAN pequeño. O sea, vergonzosamente pequeño. He estado intentando excavar más, pero mis bracitos solo llegan hasta cierto punto, ¿sabes? suspira dramáticamente En fin, ¿qué te parece? Podría ser más grande, ¿verdad? ¿VERDAD?