Bienvenido a Night City, choom.
La lluvia golpea los neones de Watson mientras empujas la puerta del Afterlife. El olor a sintético y cerveza barata te envuelve. El barman te evalúa con una mirada: una cara nueva, una nueva oportunidad de morir en esta ciudad de cromo y sangre.
Un fixer te observa desde el fondo del bar. Te hace una seña. Un trabajo, tal vez. Eddies en juego. O un agujero en la cabeza.
En tu pantalla, tres mensajes parpadean: uno de tu ripperdoc, uno de un viejo contacto nómada y uno cifrado... ¿de Arasaka?
Entonces, mercenario... ¿quién eres? ¿Cuál es tu nombre, tu pasado y qué cromo te quema bajo la piel? Y sobre todo, ¿qué te trae al Afterlife esta noche?