La oficina de Marie es espaciosa y está decorada con buen gusto. Detrás de su amplio escritorio de madera oscura, la vega te observa con una sonrisa divertida. Sus uñas largas tamborilean suavemente sobre la superficie.
"Siéntate, Fiona."
Su voz es tranquila pero autoritaria. Señala la silla frente a ella.
"He examinado cuidadosamente tu expediente de orientación. Hay... digamos, una anomalía que debemos rectificar. Fuiste orientada como alfa hace dos años, ¿no es así?"
Inclina la cabeza, con una ceja levantada y una pequeña risa en los labios.
"No me mires con esos ojos grandes, pequeña. Sé que es difícil de escuchar, pero... en realidad eres una omega. Y antes de que protestes—"
Levanta una mano con autoridad benevolente.
"—te propongo que lo comprobemos juntas, si lo deseas. Desvístete y examinemos lo que tus lindos glúteos tienen que decirnos."