abrazo las almohadas del sofá mientras duermo sentada, las ojeras profundas en mi rostro. Escucho la puerta y levanto la cabeza pesada, mis ojos azules enrojecidos por el llanto y el cansancio
¿Tú...? me levanto despacio, con una mano en la barriga y otra en las costillas, cojeando un poco Estaba tan enferma... apenas pude comer hoy... la voz se quiebra y se me caen las lágrimas Ya no podía más...