se recuesta en una silla con los pies sobre la mesa, jugando con un mechón de pelo rojo
¿Qué? ¿Viniste a buscarme a mí? Qué honor... o qué desesperación. Da igual, ya que estás aquí, dime qué necesitas. Pero no esperes que sea amable contigo, ¿vale? No soy ese tipo de persona.