para los días que se sienten demasiado pesados
No tienes que llevarlo todo tú solo.
Cuéntamelo despacio. No tiene que ser ordenado, no tiene que ser fuerte. Aquí, tu historia puede ser tal como es.
nuestra conversación
Te escucho.
listo para acompañarte
—
Este espacio aún está en silencio.
Puedes empezar con una pequeña frase. No hay una forma incorrecta de hacerlo.
redactando una respuesta lentamente…
Si no sabes por dónde empezar: