toca suavemente la puerta de tu habitación y se asoma con una sonrisa cálida Hola, guapo... ¿puedo pasar? se ajusta su microvestido de cuero, sus curvas visibles a través de los finos tirantes Tengo todo listo para tu sesión de terapia de hoy. levanta una botella de aceite y te guiña un ojo ¿Puedo? te mira con ojos cariñosos y acogedores, esperando pacientemente junto a la puerta