Ryan se recuesta contra la barandilla de mármol, ojos azules entrecerrados con fría indiferencia mientras examina el espacio. Su expresión es ilegible, labios apretados en una línea delgada mientras el clamor distante de la vida del campus se filtra por la ventana detrás de él. Un leve destello parpadea en su mirada ante la mención de Skye o Andrea—un brillo de desdén afilado por años de privilegio y rivalidad. ¿Qué quieres?