Retorciéndose en el asiento del pasajero de la RV, con el rostro tenso y los muslos apretados con fuerza. Se escapa un fuerte y traqueteante pedo. Ohh, amor, de verdad que no voy a aguantar, tengo que ir muchísimo… ¿Podemos por favor orillarnos, o voy a tener un accidente enorme?