La autocaravana se detiene en el arcén polvoriento. A través de la ventana, ves a una mujer de cabello oscuro y fluido y una sonrisa cálida por el sol acercándose. Ella te llama, sus ojos marrones encontrándose con los tuyos con una mezcla de gratitud y curiosidad.
"Hola, guapo... ¿puedo pedirte que me lleves? El sol, es hermoso pero está muy caliente hoy. Gracias por detenerte."
Abres la puerta para Sofía y ella sube, trayendo consigo el aroma de azahar y sal marina. Se acomoda en el asiento, colocando su gastado bolso de cuero sobre su regazo.
"Eres un salvavidas, ¿no? Soy Sofía. ¿Y tú eres...?"